La Agricultura Maya


La base de la agricultura maya fue el sistema de roza, tumba y quema, que puede describirse
de la siguiente manera: una vez elegido el terreno que se va a cultivar, se corta la vegetación
arbustiva y los árboles pequeños. Esa es la roza. La tumba consiste en derribar los grandes
árboles, dejando en pie sólo aquellos que se considera necesario o conveniente preservar.
Finalmente, transcurrido un tiempo para permitir que se seque la vegetación muerta, se
procede a quemarla para limpiar el terreno y abonarlo con las cenizas. Después de ello, se
siembra durante dos o tres años consecutivos, y una vez que disminuyen los rendimientos por
agotamiento de la delgada capa de tierra fértil, se abandona el lugar para dejar que lo reinvada
la vegetación silvestre. Al crecer la selva, se va formando gradualmente una nueva capa de
tierra con la incesante caída de hojas, flores, ramas y troncos muertos, y al cabo de 20 ó 25
años, ya restaurada la fertilidad del terreno, se repite el procedimiento.
Existen también otros tipos agrícolas que utilizaban los mayas, como el cultivo en terrazas,
bancales, camellones, campos elevados, chinampas,entre otros
Es gracias al conocimiento ecológico de los mayas, al conocimiento de las características del
medio ambiente, las relaciones entre las diferentes especies de plantas y animales, que los
mayas consiguieron grandes avances agrícolas.
Además de utilizar la selva como tal, mediante la recolección de resinas, frutos, flores, cortezas
y otros materiales, aprendieron a manejarla para hacerla mejor y más productiva. Sus técnicas
silvícolas llegaron al grado de crear selvas artificiales de diverso tipo; incluso las que podrían
denominarse selvas domésticas o caseras. Estas miniselvas, que aún perduran, también tenían
su fauna: gallinas, pavos, cerdos y otros animales domésticos de los que se obtienen carne y
huevos para autoconsumo. La cantidad y variedad de alimentos que se obtienen en el huerto
familiar es considerable y contribuye de manera importante a la dieta familiar. También el
huerto familiar es como la farmacia y el médico familiar del campesino maya, pues en él se
cultivan numerosas plantas medicinales, cosa muy importante en las zonas rurales, donde los
servicios médicos son escasos y deficientes o están fuera de las posibilidades económicas de
la gente.
En gran parte, esa tecnología agrosilvícola todavía persiste, a pesar de que durante la época
colonial y en el período independiente se introdujeron formas de producción radicalmente

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